Desde el comienzo de los tiempos, la Luna fue para los hombres un enigma que cautivó mágicamente sus sueños y miradas. Luego, se convirtió en el codiciado trofeo de una carrera hacia el espacio. Hoy, es la protagonista de historias que bien pueden competir con la ficción de Julio Verne.
SANTIAGO, junio 06.- Desde la visión de ovnis sobre su superficie
y extrañas construcciones, hasta ser la protagonista del mayor fraude
de la historia, la Luna agrupa un importante número de enigmas que en
nuestros días concentran la mirada de los ufólogos.
El viaje a nuestra Luna comenzó mucho antes que la carrera espacial tomara
forma. Fue en 1865 cuando los relatos publicados por Julio Verne, en el diario
"Debates" de París, expusieron los pormenores de un viaje ficticio
que tres astronautas habían emprendido a este satélite natural
de la tierra, presentados como el Viaje de la Tierra a la Luna. Los relatos
no demoraron en cautivar la imaginación de miles de lectores y posteriormente
de millones de personas alrededor del mundo. Lamentablemente, el autor de esta
magnifica ficción no estaba vivo 104 años después, cuando
una superpotencia dio el gran salto y con ella toda la humanidad.
Entre el 20 y el 21 de julio de 1969, dos astronautas estadounidenses, Neil Amstrong y Edwin Aldrin, depositaron sobre la superficie lunar, la bandera de su país. Seguramente nunca imaginaron que sólo tres años más tarde, la humanidad abandonaría el satélite para no volver hasta hoy. Desde entonces, la Luna quedó olvidada, cubierta por un manto de misterio.
LOS ENIGMAS
Los grandes enigmas que la Luna encierra se pueden resumir en tres grupos: el
primero dice relación con la llegada del hombre a este satélite
natural de la tierra; el segundo, reúne las historias de ovnis vistos
en su superficie u observados en el espacio cercano; y el tercero, habla de
una serie de anomalías lunares que aun hoy permanecen sin explicación.
Quizá, la gran pregunta que define el primer grupo es si llegó el hombre a la superficie lunar. Esta interrogante se ha nutrido de dos tipos de fundamentos. El primero, ¿por qué no hemos vuelto? y el segundo, una serie de detalles observados en las imágenes de los alunizajes y que en la actualidad llaman la atención de los investigadores.
Para algunos, las respuestas se relacionan con el fin último de llegar a Luna, en este sentido, no cabe duda que la Luna representó en tiempos de la Guerra Fría un trofeo de supremacía tecnológica, es decir, llegar con un hombre hasta su superficie era premio suficiente y demostración de la superioridad de la tecnología de una superpotencia sobre la otra y, por consiguiente, demostraba la superioridad de uno de los dos sistemas políticos en competencia. Una vez alcanzada la meta, la lucha cambió de terreno y la Luna perdió interés político. Entonces, el esfuerzo presupuestario dejó de ser justificable. Así, la Luna quedó tan solitaria como siempre lo estuvo.
Pero la lógica de esta respuesta no ha sido suficiente para convencer a quienes sostienen que la llegada del hombre a la Luna fue un fraude; el fraude mejor montado de la historia humana. Un fraude que como toda acción humana, tiene sus imperfecciones
EL HOMBRE NUNCA PISÓ LA LUNA, DICE UNA TEORÍA
Quienes sostienen esta teoría, se apoyan en las fotografías tomadas
por las misiones Apolo, los paseos lunares y algunos accidentes técnicos
anteriores a la primera misión exitosa, las que presentarían anomalías,
que habrían sido descubiertas por expertos en fotografía e investigadores.
El supuesto elaborado fraude fotográfico respondería a una de dos opciones: nunca estuvimos en la Luna y todas las imágenes son montajes o sí estuvimos en la Luna y sólo algunas de las imágenes son falsas y fueron elaboradas para encubrir imágenes reales, que muestran la presencia de ovnis en la superficie lunar.
Si nunca estuvimos en la Luna, el montaje para hacer creer a la humanidad de
lo contrario se habría llevado a cabo en una zona desértica de
los Estados Unidos y habría sido dirigido, por Stanley Kubrick, el director
que creó uno de los clásicos del cine de ficción: 2001
Odisea en el Espacio.
En una de las imágenes cuestionadas, se puede observar a Neil Armstrong y Buzz Aldrin colocando la bandera de los Estados Unidos. Esta imagen fue tomada por una cámara de 16 milímetros montada sobre el Módulo Lunar. La sombra de Aldrin es bastante más larga que la de Armstrong. Como la única luz en la Luna es la del sol, las sombras no deberían ser desiguales.
En otra imagen, Buzz Aldrin está de pié con el sol casi a su espalda. En la luna el contraste entre la oscuridad y la claridad es muy notable, por lo que sería imposible que se vieran tantos detalles en la parte frontal del traje, como se observan en la imagen. En la Luna la sombra es absoluta.
No sólo fotografías son cuestionadas, muchas filmaciones también presentan anomalías. Una de las más polémicas es la imagen que precede al despegue de la superficie lunar del modulo espacial. En esta filmación es evidente que la cámara sigue la trayectoria del modulo cuando este se aleja, la cuestión es ¿cómo?, si nadie manipulaba la cámara.
Ahora, si efectivamente llegamos a la superficie lunar, el fraude parcial estaría relacionado con el segundo grupo de enigmas lunares, la presencia de ovnis junto a las misiones espaciales y la presencia de seres extraterrestres y construcciones alienígenas en su superficie. Aquí las pruebas son más consistentes.
Cientos de publicaciones y decenas de noticias hablan de la presencia de ovnis en cada momento de la carrera espacial, muchos de los reportes provienen de los mismos astronautas y por décadas estos encuentros han permanecido inexplicados.
OVNIS EN LA LUNA
Desde la primera misión hacia la conquista de la Luna, en el Apolo VIII,
tripulado por los astronautas Borman, Lovell, Anders, el 21 de diciembre de
1968, comenzó una serie de apariciones de objetos no identificados.
Algunos titulares en todos los periódicos de la época dicen lo
siguiente: "Inexplicable fenómeno celeste en dirección de
la constelación del Águila.
El 3 de marzo de 1969 durante el vuelo del Apolo IX se realizaba un ensamblaje
con el módulo lunar. De pronto surgió algo imprevisto: El sueño
de tres astronautas -McDivitt, Scott y Schweickart- se vio turbado cuatro veces
por misteriosas transmisiones de radio".
Durante el vuelo del Apolo X, el 18 de mayo de 1968, los astronautas Stafford,
Cerdan y Young, dieron vueltas en torno a la Luna. Dos de los astronautas se
introdujeron en el LEM (Módulo de descenso) y llegaron hasta una altura
de 15 kilómetros de la superficie del objeto. Más tarde liberaron
la base del módulo y se elevaron a 110 kilómetros de la superficie
lunar para engancharse a la cápsula de mando. En ese momento vieron la
base delante de ellos y hacia arriba. Todavía no se ha encontrado una
respuesta lógica de cómo esta pieza, soltada a 15 kilómetros
de la superficie lunar, pudo subir sola a más de 110 kilómetros
de altura sin medios de propulsión.
El 4 de noviembre de 1969 salió el Apolo XII de Cabo Kennedy con
destino a la Luna. A bordo iban los astronautas norteamericanos Conrad, Gordon
y Bean. Este es uno de los titulares: "Tensión nerviosa a bordo
de Apolo XII, donde los tres astronautas comienzan a hablar de enemigos espaciales
y objetos misteriosos".
Así llegamos al tercer grupo de enigmas lunares las anomalías.
En su obra "the Moon and the Planet: A catalog of astronomical anomalies",
William R Corliss da cuenta de algunos de los más desconcertantes fenómenos
observados por la moderna astronomía en el proceso de sus investigaciones
lunares. También el Instituto Ucraniano de Investigación de Fenómenos
Anómalos de la ex Unión Soviética ha coleccionado un grupo
importante de estas extrañas manifestaciones, a continuación se
enuncian algunas de ellas.
- Movimientos muy lentos de manchas permanentes en la superficie lunar. Por ejemplo, en 1970 se observó este movimiento en una de las manchas situadas en la base del Círculo de Platón.
- Movimientos periódicos de puntos o manchas, a razón de 2 metros cada 24 horas, correlativos a la progresiva iluminación procedente del sol.
- "Sombras" y "celajes" que se proyectan contra el fondo de la luna. Es probable que se trate de nubes de polvo cargadas de electricidad, moviéndose en el heterogéneo campo eléctrico de la Luna.
- Incendios lunares, numerosas observaciones por medio de telescopios efectuadas desde nuestro planeta, informan de la existencia de llamaradas enormes que aparecen y desaparecen instantáneamente de la superficie lunar.
- Anomalías térmicas, asociadas frecuentemente con los cráteres más jóvenes, se trata de lugares en los que la temperatura detectada con sistemas infrarrojos, es mayor a la de las áreas circundantes.
Roderick Bowen
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Fuente: http://www.terra.cl/ovnis/index.cfm?pag=3&id_reg=272869&pagina=reportajes&categoria=reportajes